
Hace algunos días que en mi
familia se viene conversando acerca del rol que cada mujer y hombre tenemos “asignados”
y la verdad es que el tema me ha dado bastantes vueltas en la cabeza. Quizás
roles como padre o madre están más establecidos, pero aun así siento que es un
tema un tanto variable y adaptable. Por ejemplo, yo nací en una familia nuclear
en donde mi padre actúa como el
papá
billetera aquel que solo se encarga de proveer la casa de dinero, el jefe
de hogar, y por otro lado mi madre es la
encargada de nuestra crianza, la dueña de casa; pero también existen otras
realidades, familias las que solo están compuestas por uno de ellos, en donde
aquel debe hacer de padre y madre a la vez, por ende, debe asumir ambos roles y
aquí es donde choca la concepción tradicional que maneja mi familia – que a
decir verdad tiende al machismo, quizás porque es a lo que están acostumbrados
y existe un hermetismo ante los cambios de paradigma de nuestra sociedad –, entonces,
¿quién define los roles que tanto hombre como mujer debemos desempeñar?.
Abordando solo del punto de vista
como hombre y mujer debiese ser más fácil entender cuál es el rol de cada uno,
pero definirlos desde una perspectiva machista siempre hará que el hombre sea superior y mientras la
sociedad comparta esto la situación no variará mucho. La verdad es que más allá
de creer en los patrones que son conocidos, nuestros roles-funciones debiesen
estar definidos simplemente porque ambos somos personas. Personas con las
mismas capacidades y por tanto podemos lograr lo mismo. Sí, suena lindo, sin
embargo, las cosas realmente no son así; la realidad es que estamos sumidos en
un machismo que no tiende a la baja.
Es cierto que a los mayores no se les podrá hacer cambiar de
opinión tan fácilmente y es que están acostumbrados a vivir de esa forma, pero,
¿qué pasa con las nuevas generaciones? ¿se deben criar con el mismo pensamiento
arcaico y cerrado? Por supuesto que no, y como esto es de común práctica,
siguen creciendo personas con un pensamiento machista, lo que lo vuelve un
ciclo de nunca acabar.
Creo que indirectamente estoy
disconforme con cómo piensa mi entorno directo más cercano y es que saber que aún
existe gente machista es un poco frustrante. Si hablamos de desarrollo y
avanzar, lo primero es abandonar concepciones antiguas, debemos estar abiertos
a las nuevas cosas: el futuro. Una vez me dijeron que deberíamos ser open mind, estar dispuestos a abrir
nuestra mente a las nuevas cosas, cosas que quizás se escapa a todo lo que acostumbramos
y que por miedo a lo desconocido, diferente o distinto, caemos en la actitud
despectiva de no respetarlo.
Me gusta creer que llegará un día
en donde podamos ser vistos como semejantes y todo funcione en base a
respetarnos entre ambos y ser complementarios del otro pero no irremplazable ni
superior. Hasta ese día intento vivir respetando el juicio que me he formado y
mientras esto no cambie las cosas funcionarán bien para mí, solo seguiré esperando hasta que llegue el momento en que seamos liberados de estas cadenas llamadas machismo.